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LOS PRIMEROS "PINITOS" INTERNACIONALES |
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En una época en la que las relaciones con el exterior eran bastantes dificultosas, el día 16 de agosto de 1.953, recibimos en el pequeño estadio de San Roque, denominado amablemente por nosotros "La Bombonera" de Portugalete, al fuerte equipo de Tarbes (Francia), el más potente del país vecino a excepción de los ubicados en París, en el que destacaban Rene Valmy, auténtico mito de las carreras de velocidad en su país, recordman francés de los 100 m. con 10-5 en 1.941 y dominante de la velocidad pura desde 1.938 al 1.948 entre los "puras sangres" galos, y Ernest Wanko, hombre de color, quien en 1.955 fue el mejor saltador de longitud francés y campeón nacional con 7.41 m. En esta reunión portugaluja, los vizcaínos alcanzaron 4 victorias: Alberto Díez en 400 m. lisos; Felix Erausquin en disco; Salvador Vadillo en el salto con la pértiga y el cuarteto de relevos 4 x 400 m., con récord provincial 3-33-1. El 20 de noviembre de 1.953 y aprovechando que el equipo olímpico finlandés de atletismo se encontraba en Barcelona, se consiguió que el mismo actuase en el estadio de San Roque, donde se registró una extraordinaria asistencia de espectadores; en la famosa "Bombonera", con sus 300 m. de cuerda o perímetro, vimos actuar a extraordinarios campeones del país de "Los mil lagos", tales como Soini Nikkinen, ganador del lanzamiento de jabalina con 73,58 m., hombre que un año después batió el récord mundial de la especialidad con un tiro de 83,56 m. Le acompañó en San Roque el campeón francés Michel Macquet, quien en 1.961 llegó con el dardo de 800 gms hasta los 83,30 m., plusmarca gala. Con ellos Jorma Valkama, recordman de Suomi del salto de longitud con 7,77 m. (1.956); Voitto Hellsten velocista, que pese a lo cerrado de las curvas de la "Bombonera", corrió los 200 m. en 22-4, marca que aún hoy constituye el record de la pista en cuestión y Eero Salminen, quien poseyó el primado de su país en salto de altura con 2,10 m. Por parte vizcaína destacaron los Santi Laprada, Ricardo Manzano, Félix Erausquin, Juan Cruz Echeandía, Perico Apellániz y Dimas Ramos, este último, siendo júnior, batió el primado vizcaíno absoluto de los 3.000 m. lisos. En 1.962, aprovechando otra feliz circunstancia, la asistencia de la selección atlética argentina a los II Juegos Iberoamericanos ubicados en el estadio madrileño de Vallehermoso, inaugurado para la disputa de los citados Juegos, así como nuestra vieja amistad con Lavandeira, presidente de la sección atlética del Club Independiente de Buenos Aires, base de la selección criolla que actuó en Madrid, se celebró en el estadio bilbaino de San Ignacio, antes de su inauguración oficial, dado que su pista no estaba por entonces terminada, un interesantísimo choque, en el que se comprobó la excelente calidad de los visitantes, entre los que se encontraba el plusmarquista sudamericano Domingo Amaizón, ganador de los 1.500 m. (4-06-7) y 5.000 m. (15-00-1), Luis Vienna, quien se impuso en los 100 m. (10-6) y 200 m. (21-7), Guillermo Vallania con 15-1 en los 110 m. vallas, Luis di Cursi, que colocó el peso a 14-94, en tanto que la fémina Ingebor Pfuller ganaba con el peso pequeño con 12,02 m. y el disco con 46,16 m. La selección vizcaína estaba formada por Juan Cruz Unzueta, Fernando Santa Marina, Manuel Urrutia, Bonifacio Allende, Isaac Rueda, Victor Celaya, Dimas Ramos, Pepe Fernández, Basilio Gutiérrez y José A. Begoña. |